Una carta para recordar en la memoria

Recuérdame que recuerde: una carta en la memoriaEste blog nace de una carta que me encontré de manera inesperada en un asiento de un parque de juegos. Estaba con mi portátil redactando un informe, cuando un señor de avanzada edad que estaba sentado a mi lado, se alejó con su nieta que ya se había aburrido de jugar. Continué con mi tarea de ese día y cuando fui a marcharme, me encontré con un papel doblado junto a mi bolso. Era un papel que parecía haber sido arrancado de un bloc. Mi curiosidad pudo con mi discreción, y no pude evitar desdoblar el papel y leerlo. Era una carta que me conmovió y que me impulsó a hacer este blog y a la temática a la que va dirigida: actividades para hacer con personas mayores, y que consigan de una manera sencilla y divertida convertir un día monótono, en un día diferente y especial.

La carta, decía así:

Querida Sara,

Todavía eres muy pequeña para entender por qué tu abuelo tiene una memoria tan mala. Por eso te escribo esta carta, para que la leas dentro de unos años, y puedas entender qué es lo que me pasa.
Hoy el médico me ha dicho que tengo una enfermedad que va a hacer que me vaya olvidando de las cosas. Y tú te preguntarás “¿De qué cosas te vas a olvidar?”. Al principio me iré olvidando de cosas pequeñas; luego de cosas cotidianas como de cómo se pone la mesa, o de cómo voy a casa de tu tía. Luego de cosas más importantes como de mi nombre, y lo peor: de los vuestros, mi familia.

Quiero pedirte algo muy sencillo, pero muy costoso: quiero que ayudes a este olvidadizo abuelo tuyo a recordar todas esas pequeñas, pero importante cosas. Quiero que me ayudes a recordar cómo tengo que poner la mesa, cómo tengo que ir a casa de tu tía, y sobre todo quiero que me repitas una y otra vez tu nombre. Mi vieja cabeza no será capar de acordarse de muchos detalles, pero mi duro corazón nunca podrá olvidar mi amor por ti.

Recuérdame que recuerde, y no me dejes olvidar.

Tu abuelo Manuel

¡Bienvenidos!

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3 pensamientos en “Una carta para recordar en la memoria

  1. Muy buen post breve y que toca el corazón. Recuerdo con cierta destemplanza que un dia al volver a casa encontre en la calle a mi querida abuela, con 92 años ya en sus ultimos dias, hablando con unas conocidas y me pare a su lado saludando a sus amigas y ella me miro sorprendida y me contestó ¿Y tu quien eres? Al principio crei que era por que no llevaba las gafas pero extrañado le conteste – Abueli, soy tu nieto. Le costo mucho reconocerme y no se le veia nada convencida de que fuera alguien conocido. Mi alma cayo al suelo. A partir de ese momento todo fue a peor y languideció poco a poco. Cuidamos de ella yo y mi madre hasta el final y el ultimo beso de despedida se lo di yo.

    • Muchas gracias ungeekenmarte. Pero sobre todo gracias por compartir tu experiencia con nosotros. Sin duda alguna, el recuerdo que te queda de tu vivencia con tu abuela, es el mejor tesoro que puedes guardar.

  2. Pingback: ¿Conoces a “Recuérdame que recuerde”? | El Taller de mis Memorias

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