Un broche de oro

Ana está como loca intentando buscar cápsulas de café, de esas que se han puesto de moda de Nespresso. Ella no utiliza en casa ese tipo de café, por lo que anda como loca intentando pedir a su cuñada y vecina que le reúnan las más posibles en un par de días.

La madre de Ana salió el otro día del Centro de Día diciendo que en dos días tenía que llevar varias cápsulas de café. A poder ser de diferentes colores. Ana, suponía que sería para hacer alguna manualidad…. pero le extrañaba. No es que no confiara en la habilidad de su madre. La madre de Ana había sido muy “manitas” cuando era más joven. Era una verdadera artista haciendo zurcidos en los “ochos” que Ana le llevaba de pequeña en los pantalones, después de una alocada tarde de juegos. Pero ahora su madre no tiene tanta destreza manual.

La madre de Ana está esperando como agua de mayo que su hija le dé las cápsulas para llevarlas al centro de día. Al final consigue llevar nada menos que 10 cápsulas, ¡y de diferentes colores la mayor parte! La madre de Ana no suelta prenda y no le quiere decir a su hija para qué van a utilizar las cápsulas. Es un secreto. Es una sorpresa. Es una ilusión… o quizás es que no se acuerda.

Ana, como cada tarde, va a buscar a su madre al centro de día. Nada más entrar Ana se encuentra con un revuelo poco normal para ser un día corriente. Todos los ancianos están contentos, alborotados, agitados y todos llevan como oro en paño un pequeño objeto en la mano. Ana no acierta a distinguir de qué se trata. Cuando su madre se acerca a ella, le enseña la manualidad agitándola en su mano, como bien haría una niña pequeña. Esbozando una gran sonrisa, se acerca a Ana y le enseña su obra: dos broches hechos con las cápsulas recicladas que le pidió.

Ana le coge el broche y lo prende en la solapa de la chaqueta de su madre. La anciana torpemente intenta hacer lo mismo con el otro broche que ha diseñado para su hija… pero no acierta a engancharlo correctamente. Ana ayuda a su madre y ambas salen del centro de día triunfantes con sus broches. La anciana no puede estar más contenta; y Ana, no puede estar más orgullosa de su madre.

Según se van alejando del centro de día, la madre de Ana le comenta que deben conseguir más cápsulas de café. Necesita muchas cápsulas ya que tiene que hacer un broche para: su nieta, su nuera, su vecina, su hermana, sus compañeras del centro…

Nunca una cápsula reciclada pudo generar tanta alegría en una persona.

recuerdame_que_recuerde_broche_memoria_apraxia_fina_educacion_socializacion

¿QUÉ SE CONSIGUE CON UN BROCHE DE ORO?
– Se trabaja la memoria, ya que se debe de acordar de llevar al centro las cápsulas recicladas.
– Esta manualidad le proporcionará que mantenga la destreza manual (praxia fina) y visual. 
Trabajo en grupo, ya que la manualidad la realizan conjuntamente en el centro de día, lo que favorece ejercitar las capacidades básicas de comportamiento entre personas (respeto, educación, amabilidad, colaboración, etc…)
– En gran medida trabajan la socialización ya que sienten la necesidad de hacer esa manualidad.

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